Se dice cuando alguien va tan a gusto que parece de la realeza: con la vida resuelta, sin agobios y dándose caprichos. Puede ser porque le va bien la pasta, porque le han quitado un marrón de encima o porque está en su mejor momento. Vamos, que va sobrado y feliz, como si mandara en el cotarro.
"Desde que Paco pilló el traspaso del bar, anda hecho un rey: curra lo justo, se toma su cañita en la plaza y encima invita a los colegas."