Se dice cuando estás sin un duro, pelado, a cero, vamos, que no te llega ni para el bus. Es una forma muy común de admitir que vas tieso sin ponerte dramático. Suele ir con comparaciones tipo “más limpio que una patena” para rematar la desgracia con un poco de gracia.
"¿Unas rabas y unas cañas por el Paseo Pereda? Ni de coña, chaval, estoy limpio, más limpio que una patena. A ver si me paga Javi lo que me debe."