Se dice cuando te pones a escuchar una plática que no es tuya, metiendo la oreja donde no te llaman. Vamos, andar de chismoso, pescando el chisme y enterándote de cosas que ni te incumben. Suele decirse en tono de broma o de reclamo, cuando alguien se pasa de metiche y anda bien al pendiente.
Se dice cuando alguien se pone a escuchar a escondidas una conversación que no es suya, por puro chisme o curiosidad. Vamos, el clásico de arrimarse tantito para enterarse de qué pasó, quién dijo qué y con quién. En Tlaxcala esto se ve seguido, porque el chisme corre más rápido que el camión.