Dicho falconiano para invitar a alguien a bajarle dos al estrés: salte un rato, date una vuelta sin apuro y despeja la cabeza. Es como decir “relájate, no te me acelerés” pero con sabor costeño. Suele ir con plan incluido: playa, malecón, una fría o lo que sea para desconectar.
"Chamo, ya suelta ese examen, te tienes la cabeza a millón. ¡Echa un trompito! Nos vamos pa’ la playa un ratico y después estudias con calma."