Se dice cuando alguien se la pasa posando y tomándose fotos sin parar, sobre todo para subirlas a redes, como si estuviera en una sesión profesional. Va con tono de burla cariñosa, tipo: bájale dos a la pose, que no eres portada de revista. En Falcón se oye bastante y tiene su gracia.
"La chama fue a Adícora y se cayó a fotos toda la tarde, cambiando de pose cada dos segundos. Ya uno no sabía si estaba de paseo o en casting."