Se dice cuando alguien se pone a hacer berrinche y arma un escándalo por una bobada o porque algo no le salió como quería. Es montar show, quejarse duro y hasta patalear si hace falta, como niño chiquito pero en versión adulta. En Boyacá suena bien cantadito y da risa cuando es por una tontería.
"El Jairo armó la pataleta en la tienda porque no había aguapanela con queso y dijo que así no se podía vivir, ¡qué vaina!"