Se dice cuando estás en modo zombie, sin ganas ni energía para hacer algo útil. No es que estés mal, es que andas sobreviviendo, haciendo lo mínimo y dejando que el día te pase por encima. Muy de bajón o de flojera brígida, como cuando ni panorama ni pega ni nada te prende. Y sí, pasa más de lo que uno admite.
"¿Y qué onda ayer? Te llamé y nada. Estaba en la casa, en pijama, viendo cualquier cosa y andando puro existiendo, ni pa’ salir a comprar pan."