Se dice cuando alguien anda todo desaliñado y medio valiéndole la vida, como sin rumbo fijo, de aquí para allá, en plan hippie o vagando sin prisa. No es necesariamente insulto, más bien es carrilla ligera para el compa que trae look de mochilazo y cero agenda. En Morelos se oye bastante.
"Mira a Juan, se fue un mes a Tepoztlán y volvió feliz, pero bien andar de changoleón, con sandalias, greña y la mochila toda mugrosa."