Frase utilizada cuando una persona decide ignorar completamente algo o a alguien, ya sea por despiste o porque simplemente no le importa.
En Córdoba se usa para decir que alguien no corta la noche ni a palos y sigue de joda sin volver a casa, o que pasa de algo y no se detiene. Es como cuando prometés volver temprano pero te picás y terminás amaneciendo en otro lado. Y hay que admitir que tiene su encanto fiestero.
Se dice cuando no cortás y seguís sin parar, sobre todo de joda: salís, encadenás planes y terminás viendo el sol como si nada. También vale para un viaje o una charla cuando no hacés ni una pausa. En Río Negro se escucha bastante y suena a aguante total, para bien o para desastre.