Saludo bien ayacuchano para preguntar cómo va la cosa, como un ¿qué tal? pero con sabor local y tono de confianza. Se suelta entre patas, vecinos o familia cuando te cruzas por la calle o llegas a una casa. Suena relajado, cercano y un pelín juguetón, de esos que ya te ponen en modo charla.
"¡Causa, te veo por la plaza! ¿Qué tal cau-cau? ¿Todo tranqui o sigues chambeando a full?"