En Panamá se dice cuando decides cortarle el crédito a alguien: ya no le fías, no le prestas plata ni le haces favores porque siempre queda debiendo y se hace el loco. Es como decirle, con calma o con rabia, que contigo se acabó el relajo. Duro, pero a veces toca.
"Oye, ya basta, fren. Contigo me voy a limpiar el pico: no te fío más ni un real, siempre quedas debiendo y después te desapareces."