Se dice cuando estás harto, saturado o ya no puedes más con una persona o una situación. Es ese punto en el que te han dado la brasa tanto que te sale el resoplido solo. Muy de soltarlo con cara de pocos amigos y rematar con un ya vale, que me tenéis frito.

"Juan, como me pidas otra vez que te ayude con la mudanza, reviento. Estoy hasta el moño, búscate a otro pringao y deja de darme la brasa."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!