Se dice cuando alguien está sudando a chorros o sofocado por el calor, como si lo hubieran metido a cocinar. Es la típica imagen del tamal en la olla, hirviendo y echando vapor, y tú igual, pegajoso y sin aire. Sirve para quejarse del clima o de una corrida que te dejó vuelto nada.

"Salí a hacer una vuelta al mediodía en Ibagué y quedé como tamal en olla, chorreando y buscando sombra como loco."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!