Se dice cuando te quedas mirando a alguien o algo porque está bien bueno, bien guapo o simplemente te encanta y te das el gustito con la vista. Es como echarte un antojito visual, sin tocar, nomás admirar. Suena medio pícaro, pero es súper común en México y en Querétaro se usa tal cual.
Expresión muy mexicana para decir que te quedas mirando a alguien o algo porque está bien atractivo, como para darte el gustito visual. Puede ser una persona, un outfit o hasta un platillo que se ve brutal. Es medio pícaro, así que úsalo con tantito tacto si no quieres verte bien encajoso.
Se dice cuando ves a alguien o algo bien atractivo y te quedas mirando para disfrutarlo con la pura vista. Vamos, darte un gustito visual sin ligar ni meterte en broncas, nomás apreciar. Suele sonar medio pícaro y de compas, así que úsalo con confianza, pero sin pasarte de lanza.
Se dice cuando ves a alguien o algo que está bien bueno y te das el gusto de mirarlo sin culpa, como quien se echa un antojito con la pura vista. Aplica para una persona guapísima, pero también para comida, ropa o lo que sea que se vea de lujo. Y sí, es medio coqueto.
Se dice cuando te quedas mirando a alguien que te parece atractivo, como dándote un gustazo con la vista. No es necesariamente babosear, más bien recrearte un poco, disfrutar del panorama y ya. Suele salir en plan de broma entre colegas, tipo: vamos a dar una vuelta y a echarnos un taco de ojo.
Se dice cuando te quedas mirando algo o a alguien que está bien atractivo, como para darte un gustito con la pura vista. No implica ligar ni nada, es más bien admirar y ya, como quien se echa un antojito. Suele usarse en plan pícaro y de compas, y la neta sí da risa.
En México se dice cuando te quedas mirando a alguien porque te parece muy atractivo o te gusta lo que ves. Vamos, recrearte la vista sin disimular mucho. Puede sonar medio coqueto o medio pasado, según el tono y la confianza, así que úsalo con tantito cuidado. Y sí, es bien chilango.
Se usa cuando alguien se pone a mirar a una persona que le parece guapa, o a varias, nomás por puro gusto visual. No implica ligar ni hablarles, es más bien ir de mirón, como ir al mercado pero solo a ver. Es medio pícaro, medio inocente, y la neta tiene su gracia.
Se usa cuando alguien se pone a mirar a una persona muy atractiva solo para disfrutar la vista, sin más intención que echarle ojo y alegrarse el día. Es como darse un gustito visual, casi como cuando te comes algo bien sabroso. Es medio pícaro, pero en buen plan, y la neta sí tiene su gracia.
Se dice cuando te quedas mirando a alguien que te parece muy atractivo, como si te dieras un gustito solo con la vista. No implica ligar ni nada, es más bien recrearse un rato y ya. Puede sonar medio pícaro, pero es bastante común y hasta chistoso si no te pasas de lanza.
Se dice cuando ves a alguien bien atractivo y te quedas mirando un ratito, como si te lo estuvieras comiendo con la vista. Es puro antojo visual, de esos que te alegran el día aunque no pase nada más. Suena medio pícaro, pero es bastante común en México y se usa en plan cotorreo.
Se dice cuando te quedas mirando a alguien atractivo solo para disfrutar la vista, como darte un gustito con los ojos. No implica ligar ni hacer nada, es más bien admirar el paisaje humano con discreción, aunque a veces se nota. Muy de México y bien playero, de esos que sueltan con una risita.
Se dice cuando alguien se queda mirando a otra persona porque le parece bien atractiva, como para darse un gustito con la pura vista. No implica ligar ni hacer nada, es más bien admirar, echar ojo y ya. Suele sonar medio pícaro y de compas, de esos comentarios que salen en la calle sin pena.
Se dice cuando te das el gustito de mirar algo o a alguien que está bien atractivo, nomás por el placer de ver. No implica ligar ni hacer nada, es puro deleite visual. Se usa mucho en México y suena medio pícaro, pero suele ir en plan cotorreo entre compas.
Expresión muy usada para decir que te quedas mirando a alguien que te parece atractivo, como si fuera un antojito pero para la vista. Es básicamente disfrutar del paisaje humano sin mayor compromiso. Es medio pícara, pero suele usarse en tono de broma entre compas. Y hay que admitir que la metáfora del taco está buenísima.
Se dice cuando alguien se pone a mirar a una persona muy atractiva y se da su gustito visual, como si fuera un platillo bien sabroso pero para la vista. Es básicamente ir a chismosear cuerpos bonitos sin hacer nada más. Y la neta, el puro taco de ojo a veces alimenta más que la comida.