En la costa de Guerrero se dice cuando te vas a echar una siestita corta, de esas que te reinician el alma. Suele caer después de comer, cuando el calor pega y el cuerpo ya está pidiendo modo avión. Es informal, cariñosa y muy de sobremesa. Si te dicen esto, ya sabes que vuelven en un ratito.
Se dice cuando te vas a echar una siestita rápida, de esas de 10 a 20 minutos, para revivir el cuerpo, sobre todo después de comer. Es el descanso express que te deja listo para seguir chambeando o aguantar la tarde sin andar cabeceando. En Jalisco suena bien normal y hasta cariñoso.
Se dice cuando te vas a echar una siestita corta, casi siempre después de comer bien y con el calorón encima. Es el clásico sueño traicionero de sobremesa: te recuestas “tantito” y cuando acuerdas ya se te fue la tarde. Muy de clima pesado y panza llena. Y sí, cae como bendición.
Significa tomar una siestecita, normalmente después del almuerzo, para cargar energías. Un clásico guatemalteco cuando el sueño pega fuerte.
Se usa para decir que vas a tomar una siesta corta, de esas que no son para hibernar, solo para cerrar tantito los ojos y revivir. Es muy común en México después de comer, cuando ya te está pegando la modorra sabrosa. Suena tierno, pero todos sabemos que ese coyotito a veces se alarga más de la cuenta.
En Oaxaca se dice cuando te vas a echar una siesta cortita pero bien sabrosa, casi siempre después de comer. No es dormir toda la tarde, es recargar pila en modo ninja: te tiras tantito, cierras los ojos y vuelves como nuevo. Ideal para sobrevivir al calor y al antojo sin morir en el intento.
Expresión muy usada para decir que te vas a echar una siesta corta, de esas que según tú son de diez minutos pero terminas roncando hora y media. Suena tierna, pero todos sabemos que ese coyotito casi siempre se convierte en sueño pesado. Ideal después de comer bien sabroso, aunque luego andes todo modorro.
Expresión muy usada para decir que te vas a echar una siesta corta, de esas que te tumban un ratito después de la comida para bajar el atracón. No es dormir profundo, es nomás cerrar los ojos un rato y revivir. Suena tierno, pero aguas, porque a veces el coyotito se convierte en sueño de tres horas.
En Hidalgo se dice cuando te vas a echar una siestita corta, de esas que te reinician el alma después de comer. No es dormir toda la tarde, es un ratito para bajar la comida y volver al ruedo. Suena tierno, pero es cosa seria si hubo barbacoa y consomé.
Se usa en México para decir que te vas a echar una siesta corta pero sabrosa, de esas que te dejan como nuevo sin dormirte toda la tarde. Es muy de después de la comida, cuando ya te pegó el mal del puerco y necesitas un ratito de cama o sillón. Y la neta, es una tradición bastante deliciosa.
Se dice cuando te avientas una siesta cortita, de esas que te reinician el sistema sin quedarte jetón toda la tarde. Suele caer después de comer, cuando el mal del puerco pega duro y ya ni los ojos te obedecen. Es el descanso express para volver al ruedo con tantita dignidad.
En CDMX se dice cuando te vas a aventar una siesta cortita, de esas que son puro rescate: 10 o 20 minutos y vuelves a la vida. Suele salir después de comer, en la oficina o cuando ya andas cabeceando en el metro. No es dormir toda la tarde, es un power nap chilango y ya.
Expresión muy usada en Tlaxcala para hablar de una siesta corta pero sabrosa, de esas que te tumbas tantito y despiertas como si te hubieran reiniciado la vida. Es como decir que te vas a dormir un ratito para bajar la panza, enfriar el cerebro y seguirle con todo. Y la neta, siempre cae de lujo.
Expresión muy usada en Zacatecas para decir que te vas a echar una siesta corta pero sabrosa, de esas que te dejan como nuevo. El coyotito es esa dormidita traicionera después de comer, en el sillón o donde caigas. Es básicamente dormir, pero con estilo y con toda la flojera orgullosamente asumida.
Se dice cuando te avientas una siesta cortita, de esas que son “nomás tantito” y de repente ya andas babeando. Es el descanso express para recargar pila después de comer o cuando el calor pega duro. No es dormir toda la tarde, es un coyotito y a seguirle al jale.