Se refiere a cuando algo pasa por bueno o decente, aunque no lo sea completamente. Es la típica jugada de parecer más de lo que es.

"¿Viste el disfraz que se armó el Chuy con bolsas de basura? La neta, da el gatazo para Halloween."

Se dice cuando aparentas que lo tienes todo controladísimo para quedar bien, aunque por dentro estés en modo pánico y tirando de improvisación. Es como hacerte el seguro, el profesional o el listo, mientras cruzas los dedos para que nadie te pida detalles. Muy de salir del paso con cara dura, y oye, a veces funciona.

"En la reunión le pidieron el informe y Dani dio el gatazo: sí, sí, lo tengo casi cerrado, mientras abría el portátil sudando y buscando el archivo en el grupo de WhatsApp."

Usado cuando alguien o algo parece ser mejor de lo que realmente es, como aparentando sin mucho esfuerzo.

"¡No manches! Con esa camisa nueva y los lentes oscuros, sí das el gatazo de millonario."

Se usa cuando alguien aparenta más de lo que es, ya sea en dinero, estilo o estatus. Es como maquillarse la realidad para que desde lejos parezca fina, aunque de cerca se note lo corriente. No siempre es mal plan, a veces es pura supervivencia social, y hay que admitir que a veces el gatazo queda bastante convincente.

"El compa llegó en coche prestado, reloj pirata y perfume clon, bien decidido a dar el gatazo de empresario exitoso en la reunión de la prepa."

Se dice cuando alguien se saca de la manga una solución improvisada que sorprende y, contra todo pronóstico, sale de lujo. Es como convertir un posible desastre en un momentazo y encima quedar bien. Muy de apañarse con lo que hay y salir del paso con estilo. Y sí, tiene su puntito de magia callejera.

"Se fue la luz en la cena y yo ya me veía pidiendo pizza, pero mi primo dio el gatazo con velas, tabla de embutidos y música del móvil. Al final parecía un planazo fino."

Se dice cuando zafás una situación con un arreglo medio trucho pero efectivo, como para que algo que estaba roto o flojo parezca que anda joya. Es el típico parche improvisado que te salva el momento, aunque sabés que en cualquier momento vuelve a fallar. Muy de taller, de casa y de apuro.

"Se le salió la suela a la zapatilla antes de salir y el Chino le dio el gatazo con cinta y dos grampas. Llegó al boliche caminando como si nada, un campeón."

Se dice cuando alguien sale del paso en una situación social que iba fatal, sobre todo en una cita, y lo arregla a base de labia. Va rellenando silencios con historias medio inventadas, chistes y postureo, hasta que parece que todo estaba controlado. Vamos, que convierte el desastre en planazo a puro cuento. Y oye, a veces cuela.

"Se le cayó la copa, se quedó en blanco y el camarero lo miró raro, pero empezó con sus batallitas de viajes y le dio el gatazo a la piba. Al final hasta se fueron a por un barraquito."

Se dice cuando alguien se arregla, se luce o se esfuerza de más para impresionar y quedar bien, aunque sea tantito forzado. Es como echarle crema a los tacos para que te vean fino, ya sea en una fiesta, una cita o con la familia política. Suena muy de cotorreo y sí, tiene su encanto.

"Hoy sí voy a dar el gatazo en la posada, me puse camisa nueva, perfume y hasta llego temprano pa’ que digan que ando bien formal."

Se usa cuando alguien o algo parece de mucha categoría, caro o fino, pero en realidad es bastante normalito o hasta chafa. Es como decir que solo está dando el pego, que aguanta la vista de lejos. A veces se dice con cariño, porque oye, mientras dé el gatazo, ya se hizo el paro.

"La boda fue en un salón bien equis, pero con las luces y las flores sí daba el gatazo de evento fifí de revista."

Se dice cuando alguien se marca una jugada con mucho arte para salir del paso en una situación chunga, disimulando como si aquí no pasara nada. Es ese desparpajo de improvisar, colar la excusa y quedar tan pancho, sin que el personal se entere o sin que se atrevan a decirte nada. Muy de pillo con gracia.

"En la boda se coló en la mesa de los primos, se sirvió dos copas y, cuando le preguntaron, dio el gatazo diciendo que venía con la novia. Y nadie rechistó."

Se dice cuando alguien intenta aparentar más de lo que tiene o de lo que es, sobre todo con pasta, estatus o pinta. Vamos, ir de sobrado para que la peña piense que vas forrado, aunque luego estés tieso. Muy de postureo: mucho brillo por fuera y poca gasolina por dentro. Y sí, a veces cuela.

"Con las tarjetas temblando y el móvil a plazos, Iñaki va dando el gatazo: invita una ronda, presume de reloj y suelta que se va a esquiar el finde."

Se dice cuando alguien aparenta más de lo que es o se monta un numerito para quedar bien, como si fuera un crack, pero en realidad va justito. Vamos, que intenta impresionar y que parezca que lo tiene todo controlado, aunque por dentro esté improvisando a lo loco. Muy de postureo, y a veces cuela.

"Llegó la suegra y el tío se puso a fregar, a hacer la cena y a ordenar el salón a la vez, dando el gatazo... hasta que se le quemó la tortilla."

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