Se refiere a cuando algo pasa por bueno o decente, aunque no lo sea completamente. Es la típica jugada de parecer más de lo que es.
Se dice cuando aparentas que lo tienes todo controladísimo para quedar bien, aunque por dentro estés en modo pánico y tirando de improvisación. Es como hacerte el seguro, el profesional o el listo, mientras cruzas los dedos para que nadie te pida detalles. Muy de salir del paso con cara dura, y oye, a veces funciona.
Usado cuando alguien o algo parece ser mejor de lo que realmente es, como aparentando sin mucho esfuerzo.
Se usa cuando alguien aparenta más de lo que es, ya sea en dinero, estilo o estatus. Es como maquillarse la realidad para que desde lejos parezca fina, aunque de cerca se note lo corriente. No siempre es mal plan, a veces es pura supervivencia social, y hay que admitir que a veces el gatazo queda bastante convincente.
Se dice cuando alguien se saca de la manga una solución improvisada que sorprende y, contra todo pronóstico, sale de lujo. Es como convertir un posible desastre en un momentazo y encima quedar bien. Muy de apañarse con lo que hay y salir del paso con estilo. Y sí, tiene su puntito de magia callejera.
Se dice cuando zafás una situación con un arreglo medio trucho pero efectivo, como para que algo que estaba roto o flojo parezca que anda joya. Es el típico parche improvisado que te salva el momento, aunque sabés que en cualquier momento vuelve a fallar. Muy de taller, de casa y de apuro.
Se dice cuando alguien sale del paso en una situación social que iba fatal, sobre todo en una cita, y lo arregla a base de labia. Va rellenando silencios con historias medio inventadas, chistes y postureo, hasta que parece que todo estaba controlado. Vamos, que convierte el desastre en planazo a puro cuento. Y oye, a veces cuela.
Se dice cuando alguien se arregla, se luce o se esfuerza de más para impresionar y quedar bien, aunque sea tantito forzado. Es como echarle crema a los tacos para que te vean fino, ya sea en una fiesta, una cita o con la familia política. Suena muy de cotorreo y sí, tiene su encanto.
Se usa cuando alguien o algo parece de mucha categoría, caro o fino, pero en realidad es bastante normalito o hasta chafa. Es como decir que solo está dando el pego, que aguanta la vista de lejos. A veces se dice con cariño, porque oye, mientras dé el gatazo, ya se hizo el paro.
Se dice cuando alguien se marca una jugada con mucho arte para salir del paso en una situación chunga, disimulando como si aquí no pasara nada. Es ese desparpajo de improvisar, colar la excusa y quedar tan pancho, sin que el personal se entere o sin que se atrevan a decirte nada. Muy de pillo con gracia.
Se dice cuando alguien intenta aparentar más de lo que tiene o de lo que es, sobre todo con pasta, estatus o pinta. Vamos, ir de sobrado para que la peña piense que vas forrado, aunque luego estés tieso. Muy de postureo: mucho brillo por fuera y poca gasolina por dentro. Y sí, a veces cuela.
Se dice cuando alguien aparenta más de lo que es o se monta un numerito para quedar bien, como si fuera un crack, pero en realidad va justito. Vamos, que intenta impresionar y que parezca que lo tiene todo controlado, aunque por dentro esté improvisando a lo loco. Muy de postureo, y a veces cuela.