Se dice cuando te pones a trabajar en serio, con ganas y sin hacerte pato. Es como “meterle chamba” o “darle duro”, normalmente pensando en que luego viene la recompensa, ya sea descanso, fiesta o lana. Suena muy de barrio y bien mexa, de esas frases que te activan.
"No inventes, hoy sí hay que chambearle al aguacate porque el sábado quiero andar bien fresco y sin pendientes, ¿eh?"