En Nuevo León se usa para decir que alguien anda bien prendido, con un chorro de energía y actitud, como si trajera algo encima o se hubiera metido un “remedio” bien potente. Puede sonar a que anda acelerado o demasiado activo. No siempre es halago, pero sí que el vato trae pila de sobra.
"No sé qué se tomó el compa, pero hoy anda bien recetado: llegó cantando, barrió la oficina y todavía quiere ir por unos tacos al final."