Pizza “casi espacial” enrollada
Pizza enrollada de sartén (sin microgravedad, pero con flow)
Hoy nos hemos despertado con antojo de “pizza tubo”, así que te traemos versión terrestre: rápida, comible con una mano y perfecta para sofá, manta y “solo un episodio más”.
Ingredientes:
- 2 tortillas de trigo (o pan de pita abierto)
- 4 cucharadas de tomate triturado
- 120 g de mozzarella
- Un puñado de jamón cocido o champiñones
- Orégano, sal y un chorrito de aceite
Preparación:
Unta tomate, pon mozzarella y lo que te pida el alma. Orégano como si fueras DJ.
Enrolla apretadito en forma de tubo y dóralo en sartén a fuego medio, girándolo, hasta que quede crujiente por fuera y fundente por dentro.
Corta en dos y presume como si lo hubieras sacado de una nave.
Si gotea queso: no es accidente, es “lluvia de meteoritos deliciosa”.
Tostada Teide: tomate, ajo y estrella
Tostada Teide (para mirar el cielo con hambre)
Hoy la hacemos rápida, de astronauta de sofá: crujiente, calentita y con sabor a “me merezco esto”. Ideal para desayunar con manta o cenar con serie.
Ingredientes:
- 2 rebanadas de pan (mejor si es de pueblo)
- 1 tomate maduro
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Opcional: pimentón o unas semillas (sésamo, lino)
Preparación:
Tuesta el pan hasta que haga “crac” sin ponerse borde.
Frota el ajo (poquito, que esto no es un exorcismo) y luego el tomate partido, como si pintaras una pared deliciosa.
Echa aceite, sal y, si te vienes arriba, pimentón para el “polvo de estrellas”.
Nosotros decimos que es la forma más corta de viajar al Teide: con migas en la camiseta.
Sopa rápida de ajo “quita-invierno”
Sopa rápida de ajo “quita-invierno”
Cuando fuera hace “copito y atasco”, nosotros hacemos esto y el bosque vuelve a oler a hogar. Es humilde, calentita y te deja la cara como si te abrazara una manta.
Ingredientes:
- 4 dientes de ajo (o 6 si hoy necesitas valentía)
- 1 litro de caldo (pollo o verduras)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 2 huevos
- Pan del día anterior en trocitos
- Aceite de oliva y sal
Preparación:
Dora los ajos laminados con un chorrito de aceite, sin quemarlos (que no estamos enfadados con la vida).
Apaga el fuego un segundo, añade el pimentón y remueve rápido para que no amargue. Vuelve al fuego y mete el pan.
Vierte el caldo, hierve 8-10 minutos y, al final, casca los huevos y remueve suave para hacer hilitos.
Si te la comes mirando por la ventana, juramos que hasta la nieve se calla un rato.
Tosta “Grafiti Romano” de sardina y limón
Tosta “Grafiti Romano” de sardina y limón
Esta es para días de enero en los que quieres algo contundente pero con chispa, como un mensaje en una pared que te cambia el humor. La hacemos porque el pescado le cae bien a las orejas (y al alma), y porque nos gusta comer como si estuviéramos dejando una firma en la historia.
Ingredientes:
- 2 rebanadas de pan rústico
- 1 lata de sardinas en aceite de oliva
- 1 diente de ajo (opcional, si hoy te apetece ser leyenda)
- Ralladura de 1/2 limón
- Pimienta negra y un chorrito del aceite de la lata
Preparación:
Tuestas el pan hasta que cruja como hoja seca bajo pies descalzos. Si usas ajo, lo restriegas con cariño, sin convertirlo en reunión interminable.
Machacas las sardinas con un tenedor, añades un poco de su aceite, pimienta y la ralladura de limón. Queda una crema ruda y brillante.
Untas, muerdes, y en el último bocado juras que has oído a una pared romana decir: “bien ahí”.
Consejo Magikito: cómela en una taza desportillada… perdón, en un plato viejo. Los objetos antiguos mejoran el sabor porque guardan aplausos.