Margherita casera bien hecha
RecetaHoy cocinamos la prueba definitiva de que un hongo teeela de pequeñito puede darte una felicidad teeela de grandota: una pizza napoletana Margherita casera. Masa que se infla por el perímetro, un borde bien leopardizado (si te sale) y tú diciendo: “¿pero esto lo he hecho yo?”.
Ingredientes:
- 500 g de harina de fuerza (o una doble cero si quieres ponerte italianini)
- 325 g de agua templadita (ni fría del lago ni hirviendo de la boca de un dragón)
- 2 g de levadura seca (o 6 g de fresca), poquita pero valiente
- 10-12 g de sal
- Para el topping: 250-300 g de tomate triturado, sal, un pellizco de orégano, 200 g de mozzarella (escurrida pa quitarle el agua), hojas de albahaca y un chorreoncito de aceite de oliva
Preparación:
Mezcla el agua con la levadura y añade la harina. Remueve hasta que no quede harina suelta, tapa con un paño húmedo y déjalo ahí de relax 15 minutillos. Esto es como decirle a la masa: “tranqui, prepárate pa lo que viene”.
Añade la sal y amasa hasta que notes la masa más lisa y elástica.
Deja fermentar en un bol tapado hasta que casi doble el tamaño. Si puedes, déjala que tenga una fermentación lenta en la nevera durante unas 12-24 horas, que así es como aparecen los saborsitos de pizzería seria.
Divide el pegote gordo en 2-3 bolitas, deja que reposen otro ratito y estira con las manos sin matar las burbujas del borde (no uses un rodillo, a manita!).
Pon el horno al máximo con una bandeja o piedra dentro, muuuy caliente. Luego monta la pizza cn tomate con sal, mozzarella y el hilillo generoso de aceite. Échala dentro unos 6-10 minutos según tu bicho de horno. Cuando la saques, dale el toque de albahaca fresca.
Consejo del bosque: la levadura no corre, pero llega. Así que tú tampoco te aceleres. Deja reposar la masa (y tu cabeza) y verás cómo el borde te aplaude.