Mousse sonriente con chocolate y menta

Receta

Hoy te traemos una receta que parece pasta de dientes pero sabe a postre de esos de “hoy me he portao bien con la vida y esto me lo zampo porque me da la gana”. Es una mousse de menta y limón, fresquita y encima la servimos en plan tubito para que el cerebro diga: “¿esto se come o se cepilla?”.

Ingredientes:

  • 250 g de yogur griego (el que viene con cuerpo, no el aguachirri triste)
  • 200 ml de nata para montar bien fría
  • 150 g de queso crema (pa darle la textura de “crema de verdad”)
  • 60-80 g de azúcar glas (sin sentirte mal)
  • Un puñadito de hojas de menta fresca o media cucharadita de extracto de menta (sin fliparte, que esto no es un colutorio)
  • Ralladura de 1 limón y un chorreoncito de su zumo
  • 60 g de pepitas de chocolate negro o chocolate picado (pa simular unas caries enfadadas)
  • Opcional: una gotita de colorante verde (solo si te hace ilusión la coña visual)

Preparación:

Pica la menta muy finita. Si usas extracto, aquí no hay cuchillo, hay prudencia.

Monta la nata. Que quede firme pero no en modo “he hecho mantequilla sin querer”.

En otro bol mezcla el yogur, el queso crema, el azúcar glas, la ralladura de limón y un chorreonsito de zumo.

Prueba y ajusta: buscamos frescor, no una limonada agresiva.

Mezcla la menta y las pepitas de chocolate. Luego integra la nata montada con movimientos suaves, como si estuvieras arropando una nube.

Ahora viene la performance: mete la mousse en una manga pastelera (o una bolsa de congelar con una esquina cortadita) y “exprímela” en vasitos o directamente en una galleta tipo barquillo, como si fuera un cepillado dulce.

Déjalo en la nevera mínimo 1 hora, pa que coja cuerpo y se ponga fresquito.

Consejo del bosque: exprime desde el final pa que nadie se enfade. Y si te queda mousse pegada en la bolsa, no es desperdicio, es una “revisión dental” con cuchara.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!