Se dice cuando algo o alguien es buenísimo, impresionante o te deja loco. Es como soltar un “qué pasada” pero con sabor asturiano. Vale para un concierto, una jugada, una persona con talento o cualquier cosa que se salga de lo normal. Puede sonar un pelín bruto, pero suele ir con admiración y punto.
"¿Viste el concierto de anoche? Yo quedé flipando. Ese grupo ye la leche, y el batería metía una caña que parecía que se venía abajo la sala."