Se usa para decir que algo o alguien es increíble, muy bueno o que destaca muchísimo. También puede usarse en plan irónico si algo es un desastre, porque el castellano es así de dramático y nos encanta exagerar. Es una expresión muy extendida por España y en Castilla y León se suelta con bastante alegría.
Expresión muy común para decir que alguien o algo es increíble, buenísimo o que te deja con la boca abierta. Puede ser elogio puro o, según el tono, también que algo es una pasada para mal, en plan menuda tela. Es bastante de toda España, no solo de una región concreta.
Se dice cuando algo o alguien es increíble, impresionante o directamente brutal. Vale para un plan, un concierto, una idea o una persona con mucho arte. Es bastante común en España y en Asturias se suelta con gusto. Ojo, según el tono también puede ir con mala leche, pero normalmente es puro halago.