Se le dice a alguien que en una fiesta se ha pasado tres pueblos. No es el típico borrachillo alegre, es más bien que va hecho polvo, descompuesto y dando pena, como si lo hubieran sacado del contenedor. No tiene por qué estar KO, pero está para mandarlo directo a casa y a la cama.
"Ayer Paco se fue de fiesta y volvió basurao, con la camisa del revés y pidiendo agua como si fuera oro. Eso no lo levanta ni una grúa, miarma."