Se dice cuando algo o alguien es buenísimo, pero a un nivel exagerado, como si tuviera bendición y todo. Es una forma muy castiza de soltar un piropo con sorpresa incluida, rollo: esto no es normal. Vale para personas, planes, comida o lo que sea. Y sí, suena un pelín dramático, pero mola.
"El profe puso un examen imposible y la Marta lo sacó perfecto. Esa tía es la leche divina, luego dice que no estudió y encima se queda tan ancha."