Se dice cuando algo te da tanta risa que te doblas, lloras y ya no puedes ni hablar. Es una forma bien coloquial y un pelín vulgar de decir que te pareció graciosísimo. En Bogotá se oye un montón, aunque en realidad se usa en medio mundo hispano. Ideal para chistes, videos y metidas de pata épicas.
Se dice cuando algo te da tanta risa que te doblas, lloras y te quedas sin aire, como si te fuera a dar un ataque. Es vulgarcito, sí, pero súper común en Chile para exagerar lo mucho que te reíste. Ideal para contar una talla buena o una caída épica. Y suena más fuerte de lo que es.
Es reírse demasiado, hasta el punto de casi no poder respirar. Es lo que pasa cuando algo es tan gracioso que crees que te vas a desarmar.
Se dice cuando te agarra una risa brígida, de esas que te dejan sin aire y no podís parar aunque lo intentís. Es como estar muerto de la risa, pero más ordinario y más gráfico, porque suena a que te reís tanto que te desarmái. Ideal para chistes malos que igual pegan fuerte.
Expresión muy usada cuando algo es tan chistoso que terminas doblado, con dolor de guata y sin poder parar de reír. Es como reírse a carcajadas, pero en versión más ordinaria y sabrosa, bien chilena. Se usa con amigos, en la pega o en la calle, y la verdad es que describe perfecto cuando el chiste fue realmente bueno.