Expresión zuliana para llamar con cariño, burla suave o mezcla de ambas a alguien que hace locuras por amor. Es ese personaje que se enamora duro, arma dramas, canta, llora y vuelve, todo con sabor caribeño. Básicamente, un Romeo tropical medio desquiciado, pero querible. Y hay que admitir que siempre da tema de chisme.
Expresión tierna y medio pícara para hablar de esa persona que te trae loquito, con quien hay más que una simple amistad y un coqueteo constante. Se usa cuando el corazón anda acelerado, uno se ríe solo mirando el teléfono y todo parece novela barata pero sabrosa. Es de esas frases cursis que igual suenan bonitas y uno las suelta sin pena.