Frase motivacional muy usada para decirle a alguien que siga adelante, que no se rinda aunque la cosa esté peluda. Es como darle un empujoncito de ánimo cuando el panorama se ve medio negro. Suena cercana, callejera y con buena onda, y hay que admitir que levanta el ánimo incluso en días bien fomes.
Expresión bien dominicana para animar a alguien a seguir sin miedo, a no rajarse y meter mano aunque haya dudas. Es como decir que confíe en lo que tiene y se lance, que lo suyo está seguro. Se usa mucho entre panas cuando hay que tomar decisiones, armarse de valor o dejar de estar pensando tanto. Y la verdad, motiva pila.