Se dice cuando alguien está ahorrando, guardando dinero poco a poco para un plan concreto: un viaje, una compra grande, mudarse o darse un gustazo. Es el equivalente a hacer el cerdito, pero dicho en modo Panamá, bien directo y sin tanta vuelta. Suele ir con pa' y con metas claras.
Se usa cuando alguien empieza a ahorrar dinero con un objetivo claro, casi siempre algo entretenido o importante. Puede ser para un carrete épico, un viaje soñado, un concierto caro o incluso para arrancarse de la casa de los viejos. Es como decir que hay que ponerse las pilas con la plata, aunque cueste dejar de gastar.