Se dice cuando algo pasa rapidísimo, en un segundo, sin darte tiempo ni a pestañear. Es como “al toque” o “en un pedo”, pero con ese gustito cordobés medio exagerado que queda re bien para contar anécdotas. Ideal para rematar historias de cosas que vuelan, se terminan o se resuelven de golpe.
"Che, ¿viste cómo se liquidaron las empanadas? Estuvieron en un flis y no quedó ni una, ni para el perro, culiau."