Se dice de alguien que anda con el genio atravesado, gruñón o de mal humor, como cuando muerdes un mango verde y te deja la boca picando. Es una forma bien piurana de avisar que mejor no lo piques mucho porque está sensible y salta por cualquier cosa. Suena vacilón, pero va con cuidado.
"No le digas nada a Luisa, causa, hoy está en modo mango verde porque se le borró la playlist de cumbia y anda renegando desde temprano."