Se dice cuando algo está tan zarpado, espectacular o tan papelonero que parece sacado de un clip y dan ganas de grabarlo para mandarlo al grupo. Vale para una jugada épica, un bailecito tremendo o una caída histórica. Es como decir que la escena pide cámara sí o sí, y encima da risa.
"El Nico quiso cancherear con la bici, se comió el cordón y terminó saludando al piso. Estaba de video, lo subieron al grupo y no lo perdonó nadie."