Se usa para decir que alguien se mueve rapidísimo, que hace todo volando y siempre anda apurado, como si tuviera un motor escondido. Es esa persona que nunca se queda quieta, termina todo antes que los demás y parece que viviera con el tiempo contado. Y hay que admitir que a veces agota solo verlo.
Se usa para decir que alguien se mueve rapidísimo, casi que va volando por ahí, haciendo todo a mil por hora y a veces dejando el desorden detrás. Es muy costeña, muy de la gente que habla sabroso mientras ve al otro pasar hecho una flecha. Es como decir que la persona no se está quieta ni un segundo, pura velocidad.