Se dice cuando alguien se arrepiente a último momento y se baja de algo que ya había dicho que sí. Puede ser un plan, una compra, una promesa o una decisión medio jugada. No siempre es mala onda, a veces es cagazo o duda, pero te deja pagando igual. Muy de charla cotidiana.
"Ya teníamos la previa armada para ir al boliche, y el Nacho se echó para atrás a último momento. Ahora estamos con mate, Netflix y cara de ¿en serio, hermano?"