Se dice cuando alguien se echa para atrás o cambia de plan a última hora, como que se arrepiente y se voltea. Vamos, que donde dijo que sí, ahora sale con un no y te deja embalado. Muy de parche y de planes improvisados, y suele venir con su toque de reclamo: qué pereza la gente así.
"Íbamos a armar el parche en la casa de Nico y el man juró que ponía la música, pero se dio la volta a última hora y nos dejó viendo un chispero. Qué rajado."