Expresión que significa desistir de un proyecto o cambiar de opinión en el último momento. Perfecto para esos amigos volubles que no aguantan una presión.
Se usa cuando alguien decide abandonar un plan, proyecto o situación en la que ya estaba metido, muchas veces a última hora y dejando a los demás colgados. Es como decir que ya no va, que se raja o que se echa para atrás. Suena muy cotidiano y a veces hasta da risa cuando la gente se baja del bus por pura pereza.