Se dice cuando alguien se pega una caída de espaldas bien aparatosa, de esas que suenan a golpe seco y te dejan con la cara de ay, ¿estás bien? pero por dentro te estás aguantando la risa. Es el típico resbalón que da pena ajena y, a la vez, se vuelve anécdota para toda la vida.

"Paco iba bien digno bajando la escalinata y de repente ¡pum!, se dio un espaldazo que hasta los turistas voltearon. Yo preguntando si estaba bien, pero por dentro ya me estaba carcajeando."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!