Bebida casera bien de juntada, hecha con una mezcla medio peligrosa de lo que haya a mano: vino, gaseosa, jugo, algún licor perdido y la mano del vecino que se cree alquimista. Se toma en grupo, entra fácil y pega fuerte. Te puede dejar una noche épica o mandarte directo al blackout.
"Cayó el Gonza con una caña loca a la juntada y a la hora ya estábamos todos desafinando karaoke, arriba del auto, como si fuera un escenario."