Se dice cuando alguien se va a dar la vuelta a las tiendas a ver, tocar y hasta probarse cosas, sabiendo perfecto que no trae ni un peso para comprar. Es puro paseo aspiracional, nomás para matar el rato y antojarse. No es delito, pero sí duele cuando ves el precio y te acuerdas de tu cartera.
"Mira al Luis bien campante en el centro comercial, probándose tenis carísimos. Dice que nomás va a ver, pero ya lo conoces, andar de compras pero sin lana es su hobby."