Se dice cuando alguien anda pasado a ala, con un olor corporal brígido, como si llevara días sin ducha. Es una forma bien gráfica y medio cruel de decir que el sobaco está haciendo huelga de desodorante. Se usa en talla entre conocidos, porque si se lo tiras a un desconocido, te ganai el combo.
"Oye compadre, échate desodorante o date una ducha, porque en la micro andai a lo sobaco de camello y me dejai mareado."