Se usa para pedir o dar un favor, o sea, echarle la mano a alguien cuando anda atorado o necesita un empujón. Es muy de compas: hoy te tiro paro yo, mañana me lo tiras tú. Suena cercano y callejero, y queda perfecto para pedir ayuda sin ponerse dramático.
"Eh, carnal, ¿me tiras paro y me pasas el link del evento? Es que ando bien perdido y ya me están carrilleando."