En México, hacer un paro es pedirle a alguien un favor, normalmente entre compas, con la idea de que luego tú también te rifas y se lo regresas. Puede ser algo chiquito como pasar apuntes o algo más serio como sacarte de un apuro. Suena casual, de confianza, y se usa un montón.
"Oye, ¿me haces un paro y me pasas los apuntes? Ando bien perdido. El viernes te invito unas chelas y quedamos a mano."