Se dice cuando te da un bajón fuerte, te quedas sin pila y con cara de uva pasa, como si te hubiera pasado por encima la vendimia entera. Vale para cansancio físico o para ese chof emocional que te deja tirado un rato. Muy riojano, muy de temporada, y con vinito de fondo, claro.
"Hoy no me pidáis ni que conteste al WhatsApp, tengo un bajón de vendimia que parezco un espantapájaros. Dame un rato y un traguito y vuelvo a ser persona."