Se dice de quien tiene una suerte tremenda para colarse en la vida sin comerse esperas: llega tarde y aun así pilla la cola más corta, encuentra mesa sin reserva y aparca a la primera. No es que haga trampas, es que el universo le abre pasillo. Da una envidia fina, pero también tiene su gracia.

"Marta tiene sangre liviana: llegamos al concierto con todo petado y ella, pim pam, entra por la puerta buena, pilla sitio delante y ni una cola. Nosotros detrás sudando la gota gorda."

Se dice de esa persona que parece tener una suerte absurda con los trayectos: nunca le pillan atascos, obras ni el típico follón de hora punta, vaya cuando vaya. Como si la carretera le abriera paso y el resto estuviéramos condenados a comernos el tráfico. Da una envidia fina, la verdad.

"Iosu tiene sangre liviana: salió a las ocho y dice que en 15 minutos estaba en el centro. Yo llevo media hora en la autopista, parado, y aún ni he visto Bilbao."

Se dice de alguien que tiene una suerte exagerada, de esa que parece trucada. El típico que cae en un sorteo, una rifa del bar o un concurso cutre y siempre se lleva algo, aunque sea una tontería. Vamos, que la fortuna le guiña el ojo a cada rato y da un poquito de coraje, la verdad.

"No sé cómo lo hace, el nota tiene sangre liviana: echó dos euros en la rifa del bar y se llevó el jamón, y ayer le tocó hasta el cine gratis."

Se dice de alguien que no se sofoca ni aunque el calor esté pegando fuerte. Mientras los demás están chorreando y buscando sombra como lagartos, esa persona va tan pancha, fresquita y sin una gota de sudor. También vale para quien aguanta el bochorno con una calma insultante. Da un poco de rabia, pero oye, qué envidia.

"Chacho, en el guachinche estábamos todos sudando como pollos y Pepe, con su sangre liviana, ni se despeinó. Se pidió una garimba y tan fresco, el nota."

Dicho de alguien que parece tener una suerte tonta para las cosas del día a día: encuentra aparcamiento a la primera, le tocan sorteos sin querer o siempre le sale todo redondo. En Valencia se suelta medio en broma, como si la persona llevara un imán para lo bueno. Da una envidia sana, la verdad.

"Nano, lo tuyo es sangre liviana: el centro petao, yo dando vueltas media hora y tú aparcas en la puerta del bar como si nada."

Se dice de la persona que tiene la maña de desaparecer justo cuando toca pagar. No es que sea Houdini, es que tiene el radar puesto para esfumarse antes de la cuenta, la ronda o el taxi. Va, vuelve, se hace el distraído y te deja el muerto a vos. Un clásico del vivo porteño.

"Che, no lo invites más a las birras: tiene sangre liviana y cuando el mozo cae con la cuenta, el flaco ya está en la vereda pidiendo un Uber."

Se dice de alguien que, por lo que sea, siempre sale airoso y no se mancha ni rompe nada, aunque vaya haciendo el cafre. Es como tener una suerte fina o un equilibrio raro, de esos que dan rabia sana. En Murcia se suelta para flipar con el que esquiva el desastre como si tuviera un imán antiaccidentes.

"El Pedro se subió a la barra con el cubata, se puso a dar botes y ni una gota al suelo. Ese tío tiene sangre liviana, te lo digo yo."

Se dice de alguien que es muy agradable, simpático y fácil de tratar, de esos que caen bien desde el primer minuto sin hacer mucho esfuerzo. Es como que traen buena vibra de fábrica y se ganan a la banda en corto. La neta, es un cumplido chido para gente con carisma natural.

"No manches, la nueva chava del salón tiene sangre bien liviana, en dos días ya se llevaba de cuates con medio grupo y hasta con el profe barco."

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