Venderse como pan de piquito
Se dice cuando algo se vende rapidísimo o la gente lo compra sin pensarlo, porque está de moda o porque es una tentación. Vamos, que vuela del mostrador. En Guayama suena bien de panadería de barrio, de antojo serio. Y sí, da hambre solo de escucharlo.
"Pusieron las taquillas a las diez y a las diez y cinco ya no quedaba ni una, mano. Ese concierto se vendió como pan de piquito, bien brutal."