Madrugonazo
Se dice cuando te pegas un madrugón bestia, de esos que te levantas antes que el panadero y vas medio zombie. Vale para quejarte o para vacilar de que ya estás en pie a horas criminales. En Burgos encaja perfecto, que el frío te espabila a bofetadas. Y sí, suele venir con café y mala leche.
"Menudo madrugonazo, chaval: a las seis ya estaba en pie, con el frío de Burgos, y aún ni habían puesto las barras en la panadería."