Se dice cuando le metés pata al auto o a la moto, o sea, pisás el acelerador a fondo para salir disparado y que no te alcance ni el viento. En Córdoba se escucha mucho entre amigos cuando van apurados o con ganas de adrenalina. Ojo, es bien de manija y mejor usarlo con cabeza.
"Che, venimos a paso de tortuga y ya se nos hace tarde. Dale, Juan, ponelo a los tacos que si no llegamos y nos cierran la puerta, culiau."