Se dice cuando le metes gracia, sabor o energía a algo que estaba soso o apagado. Es como ponerle el toque canario que lo levanta todo, ya sea a una fiesta, a un plan o hasta a una conversación. Vamos, que si no hay mojo, no hay alegría. Y con mojo, se arma la parranda.

"La fiesta estaba flojita, pero llegó Juan con la guitarra y le echó mojo. En dos minutos ya había palmas, cantos y la vecina pidiendo otra ronda."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!