Se dice cuando alguien está en su elemento, súper cómodo y natural en una situación, como si hubiera nacido para eso. Aplica para un trabajo, un plan, una ciudad o hasta con gente nueva. Vamos, que no se le nota la incomodidad ni tantito. Es de esas frases que pintan la escena clarita.
"Desde que Juana se metió a surfear en Acapulco, anda como pez en el agua, se avienta al mar sin pensarlo y ya hasta saluda a los lancheros como si fueran compas."