Se usa cuando estás molestando a alguien a cada rato, tirándole bromas, picándole la cresta o insistiendo con un tema solo para fastidiar, pero en plan cotorreo. No siempre es mala onda, aunque si te pasas ya cae gordo. Muy de compas, de escuela o de la chamba.
"Ya, compa, suéltame, neta. Desde la mañana me andas dando carrilla con que me quedé dormido y llegué tarde, ¿o qué, traes hambre de pleito?"